martes, mayo 13, 2003

De repente me doy cuenta de que es necesario estar algunos días sin el blog. Recién llego a mi casa de la Del Valle y noto que el depto. que está exactamente enfrente del mío y están arreglando, ya lo van a terminar; eso significa que Juan lo alquilará dentro de poco y tendré nuevos vecinos acá arriba. Si se me permite la confesión, no es algo que me cause gracia: si no he podido eliminar a Juanita y apropiarme de la azotea entera, mucho menos podré ahora que se alíe con el nuev@ inquili@ para hablar mal de mí y decirle que tome sus precauciones porque soy un hombre peligroso. Me siento como el chamaco al que su madre le dice "Vas a tener un hermanito, mijo". En fin, ya será de Dios. Por lo demás tendré que hacer una investigación acerca de las hermosas nuevas vecinas del primer piso, pues abajo, en el despacho de Juan, se rumora que son sexoservidoras. Mientras no me toque una acá arriba que nada más despache in situ, todo estará bien; si no, como usted ínclito lector lo sabrá, ya me jodí. En fin, podría aceptar eso y mucho más por los próximos diez años a cambio de un triunfo de la máquina hoy en la noche.

CAS

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